viernes, 23 de octubre de 2015

Truth or happiness. Never both.

Por si no lo sabían hoy es (fue?) viernes. Y no cualquier viernes sino viernes 23 de Octubre, Día del Médico. En esta ocasión no platicaré del honor y orgullo que siento al casi ser médico (quizá algo sesgado), ni de las fotografías que circulan difamando el uso (y abuso) de la bata blanca. Quiero recalcar que mi punto de vista conforme a esta bonita profesión no ha cambiado en estos 3 años que dejé de escribir, ya que releyendo mi entrada de ese entonces puedo concordar con todo lo que escribí. Pero ese no es nuestro tema del día de hoy. El tema para en esta semana es, quizá, algo menos subjetivo. La honestidad.

Esa honestidad, externa e interna, que nos hace ser quienes somos. La que nos relaciona con el mundo y nos adentra en nuestra psique. Siempre he creído que la honestidad es uno de los valores esenciales para el comportamiento cordial de una sociedad civilizada y veo con tristeza que con el paso de los años es también uno de los valores más ausentes en las nuevas y futuras generaciones. No es simplemente decirle a alguien que se ve bien o mal con un vestuario, abarca más allá. Es poder confiar en el prójimo, actuar de acorde y ayudarnos a vivir mejor. Ahora en nuestro país se vive una escasez tremenda de honestidad, llegando a un punto de cinismo donde hay dichos 'arraigados' que sustentan la deshonestidad incluso en los niños. Recuerdo vívidamente un momento en la secundaria donde uno de mis compañeros, que creía tener la vida resuelta, platicaba con orgullo que su papá siempre le había dicho que "el que no tranza no avanza" y que quien no lo hiciera no tendría un futuro brillante enfrente, que por eso su familia era tan exitosa. En ese momento, yo era muy impresionable y me puse a pensar (algo intensamente) en que quizá mi compañero tenía la piedra angular para el éxito. Y con el pasar de los años veo que no estaba tan errado en esa mentalidad del mexicano, porque muchos así piensan (y actúan) en su día a día. Mentalidades como "si no copio en el examen, no podré ser el mejor promedio de la generación y no tendré la mejor plaza" son las que hacen que no avancemos como sociedad. Y lo peor del caso es que no se centra en cosas 'mundanas' y (falsamente) inocuas. La corrupción del país, el nepotismo, la impunidad. Todos esos problemas que se han ido creando por esta mentalidad fracasada son una bomba de tiempo que en un futuro no muy lejano acabarán muy mal. Siempre he creído que si quieres acabar con un problema, tienes que enfocarte en la raíz. Y las bases de todo el futuro son los niños. Si otorgamos una educación sólida y con valores inquebrantables quizá salvemos al país (y al mundo) de un futuro deplorable. ¿Se sienten abrumados aún? Bueno, dejemos la honestidad externa por la paz.

También podemos enfocarnos en la honestidad interna, aquel lado íntimo donde nos somos fieles a nuestro pensar. Muchas veces (y me incluyo en esto) hacemos cosas que no son realmente sinceras a nuestros sentimientos. Hace poco me invitaron a leer un poema que en un principio tuve que releerlo para entender realmente de lo que habla (o al menos mi interpretación). Hubo ciertas líneas en el escrito que fueron como una pedrada para mi forma de actuar. No siempre actuamos siendo fieles a nuestros sentimientos por temor a herir a los demás, y muchas veces esto nos cuesta nuestro ser. Es difícil (lo admito) hacer algo que sobrepase la lógica de las cosas y sea directo de nuestros sentimientos y sin filtros, por que pensamos en el ¿qué pasará?. Muchas veces no actuamos honestamente con nosotros mismos porque es ilógico, duro, doloroso, triste o por algún otro motivo. Pero no tenemos la vida comprada y mucho menos nos estamos haciendo más jóvenes. Si pude sembrar la espinita en por lo menos uno de ustedes, me iré satisfecho. Por que así habremos 2 personas que trataremos de serles fiel a nuestros sentimientos y sí, quizás duela y lastime a más de uno pero si no lo hacemos en estos momentos, para después será demasiado tarde.

Yo sé, sopórtenme un rato con mis blogs intensos, pero medítenlo también (después de que me tiren de a loco). Vivan honestos y honestamente ¡vivan!. Nos leemos hasta la siguiente semana, no sin antes dejarles la frase de hoy:

"It doesn't interest me if the story you are telling me is true. I want to know if you can disappoint another to be true to yourself. If you can bear the accusation of betrayal and not betray your own soul. If you can be faithless and therefore trustworthy." (Oriah)

R


viernes, 16 de octubre de 2015

Because love is the best thing we do.

Si, aún sigo aquí. Una semana que vino y se fue, y con ella el aprendizaje de la vida. En esta instancia me gustaría hablar de algo que fue esencial en la formación de mi carácter y mi persona: el amor. No llano y confinado al amor de una pareja, sino todo el amor que he conocido a lo largo de mi vida. Someramente, a la clase de amor que me hacen pensar como lo hago y actuar conforme mis estándares:

  • Al amor de padres, a quienes les agradezco infinitamente por mi vida y las oportunidades que me brindan. Nunca tendré el tiempo que yo quisiera para aprender y compartir con ellos. Todo lo que soy y seré es siempre por y para ellos.
  • Al amor de hermanos, con quienes tengo la fortuna de aprender en este viaje; mis segundas al mando, mis cómplices, mis princesas (no les digan que yo dije eso).
  • Al amor de amigos, que nunca me ha fallado y puedo decir con orgullo que cuento con ellos en cualquier momento, por que puede pasar el tiempo pero la amistad florece.
  • Al amor de familia, que hacen los momentos especiales aún más memorables y llenos de sorpresas (porque con 13 tíos y tías nunca me van a hacer falta más).

Y claro, no se puede olvidar el amor de pareja; el amor de relacionarse con otro ser humano desconocido y completamente opuesto (a veces) a ti. Es aquel que, en mi humilde opinión, más aporta para la vida. Un amor de padre te enseña las bases, un amor de hermanos te ayuda con la estructura, pero es el amor de una relación el que le da forma a tu vida. Y no sólo el amor bueno, sino también el amor que te hizo sufrir y llorar. Aquel que te forjó para saber lo que quieres y lo que no, que te enseñó a valorarte y sobre todo a respetarte. Hasta hace poco, como comentaba en la entrada anterior, mi visión del mundo estaba polarizada en lo bueno y lo malo sin nada en medio. Creía que lo bueno es lo que te ayudaba a aprender y ser mejor. Mientras que lo malo, era sólo eso, malo. Algo que tenías que sobrellevar para valorar lo bueno. Pero hoy me doy cuenta lo equivocado que estaba. En los malos amores, incluso en aquellos que las cosas terminan mal (al punto de odiarse mutuamente), creces y te transformas mucho más que con un amor "bueno". No estoy diciendo que se debe de ir por la vida buscando sólo amores que dejen cicatrices y traumas, nada de eso, sino que es la experiencia quién te ayudará a decidir lo que quieres en tu vida. El amor en una pareja es para conocerse y conocerte a ti mismo, para sonreír y (¿por qué no?) para reñir. Pon a dos personas juntas con diferentes expectativas y tendrás muchas peleas pero será en esos momentos donde, si está destinado a ser algo más, ambos aprenderán, formaran su vida y se adaptarán. La vida es un cambio constante y quien no se adapta, muere en el intento.

Es por eso que quiero el día de hoy salirme del contexto y controversia de los temas anteriores e invitarlos a que amen. Intensamente, justamente y profundamente. Aunque duela y aunque llores. Por que así te das cuenta que estas vivo, y que al final de la vida tienes un propósito en este mundo. Ama y déjate amar, por la persona indicada y por las incorrectas también. Y no olvides sonreír en el proceso.

Hoy concluyo con una frase extraída de uno de mis libros favoritos, Inferno. Altamente recomendado no sólo por la fácil e intrigante escritura sino por la temática actual y sobre todo moral que abarca. Hasta la próxima (semana).

"I have found love. And I will follow it anywhere." (Dan Brown)

R

viernes, 9 de octubre de 2015

In a time of universal deceit, telling the truth is a revolutionary act.

Una semana más se ha pasado volando y el viernes no es la excepción a la regla. Y aunque me cueste trabajo ser constante, aquí estoy para bien o para mal. En esta noche de Otoño he decidido tomar un tema que en esta semana estuvo muy recurrente. Para adentrarlos un poco mas a mi vida y darles contexto del tema, aquí va la historia.

El fin de semana pasado en una clase me dejaron de tarea investigar sobre la izquierda y la derecha; saber del espectro político y cómo ubicar a los partidos políticos del país. Al final, tuve que tomar un test de ubicación para ver mis inclinaciones y espectro político. La intención de este blog no es debatir temas políticos ni educativos, así que les ahorraré los detalles a ustedes y ahorraré los debates para mí. A fin de cuentas mi resultado fue algo opuesto a lo que yo tenía considerado como mi forma de pensar y de actuar, a lo que yo tenía como el 'ser bueno'. Es aquí donde entra la historia del país, las costumbres del mismo y sobre todo las influencias de los familiares.

Toda mi corta (¿larga?) vida me he considerado con una visión muy clara entre lo blanco y lo negro. El bien y el mal. Es como el episodio piloto de Friends, donde Rachel al hablar con su papá le debate que toda su vida le han dicho que ella es un zapato, pero qué pasa si ella ya no quería ser un zapato sino ser un bolso o un sombrero. Con esto pude ver que el mundo no tiene solo 2 extremos polarizados de bien o mal, sino matices de gris. Y quizá es algo que me tardé mucho en descubrir pero todo debe pasar a su debido momento para hacernos crecer, ¿no lo creen?. Ese es el tema de hoy. De la sociedad actual. Del mundo. No queramos vivir en cajas pre-diseñadas dónde la vida pasa sin darnos cuenta, donde aquello que esta mal o bien y es aceptado es lo mismo que nosotros aceptaremos porque la sociedad así lo requiere de nosotros. En un mundo donde todos quieren que seas igual, donde lo que se busca es unificar e industrializar a la gente, aquel que es diferente se ve como marginado y es obligado a cambiar. Si eres afortunado de ser diferente, no lo cambies por nada.

Creo que dije poco y divagué mucho, pero el tiempo se me viene encima y el cansancio se apodera de mí. Quizá mi idea central se pueda expresar mejor en las frases finales, las cuales les dejaré a continuación:

"Wrong does not cease to be wrong because the majority share in it." Leo Tolstoy
"How many legs does a dog have if you call the tail a leg? Four. Calling a tail a leg doesn't make it a leg." Abraham Lincoln

R

viernes, 2 de octubre de 2015

Better to write for yourself and have no public, than to write for the public and have no self.

2 años 11 meses y 6 días después, he regresado. No me pregunten por qué ni cómo, pero una fuerza extraña de la naturaleza me hizo recordar que hace unos cuantos ayeres yo había iniciado una costumbre de escribir cada viernes. Con esto se pueden dar una idea de lo poco organizado y constante que puedo ser a veces. Sin embargo hoy quiero retomar la costumbre, aunque sea por unas cuantas semanas o meses. El chiste es expresarme y escribir (quizá sin quórum) mis ideas.

Desde la última vez que nos leímos, no mucho ha cambiado en mi vida. Excepto yo. Sigo firme en mi carrera, ya a unos cuantos años de acabar (la medicina es larga, no me crucifiquen). Sigo viviendo en la misma ciudad, yendo a la misma escuela y conviviendo con la misma gente; sigo leyendo cuanto libro se me cruce en la librería y disfrutando las canciones de Michael Bublé. Pero mi mentalidad ha madurado y me ha hecho ser la persona que actualmente soy. He crecido como todos con cosas que me han hecho madurar y crecer quizá antes de mi tiempo, pero no lo cambiaría para nada. Por que me han convertido en la clase de persona con la que, si yo estuviera en una realidad alterna viviendo otra vida, me encantaría conocer y platicar.

El día de hoy no tengo un tema fijo, ya que al levantarme en la mañana no tenía planeado escribir aquí. Curioso cómo a veces simplemente encuentras cosas. Trataré en las semanas posteriores buscar un tema que pueda compartir y escribir libremente. Hay muchas cosas que les podría contar de mi vida, pero creo que caeríamos en un blog de chismes personales así que mejor evitemos temas allegados a mí. Por lo menos hasta que pueda ser más objetivo.

Puedo despedirme diciendo esto, la vida esta llena de pequeñas y refrescantes ironías. Aquellas personas que antes lo eran todo y dabas todo por ellas, quizás en un futuro cercano descubras lo poco que ellas estarían dispuestas a dar por ti. Ironías que al final del día le dan sazón a la vida y te dan razón de seguir. No me he vuelto cínico con la vida, lo prometo. He aprendido. Con esto me voy, hasta la próxima.

"Experience: that most brutal of teachers. But you learn, my God do you learn." (C.S. Lewis)

R

PD: me siento como Sheldon con su video serie de Fun With Flags. (Nótese que si no entendiste la referencia, quizás no seas un adicto a las series como yo)